jueves, 14 de febrero de 2008

Para todos ...

...los que están enamorados,
los que viven enamorados,
los que sueñan con enamorarse...

Pero muy especialmente:

Para los que tienen las agallas que se necesitan para aceptar que están enamorados:

¡¡¡Feliz Día!!!

martes, 12 de febrero de 2008

Precisión en el tiro y salto,
feliz aterrizaje
o resbalón y caída.
1, 2, 3-4, 5 ...
un pie, a veces dos
cuestiones de equilibrio,
y un grito ahogado
si gano el cielo.

Nada ha cambiado:
sigo jugando rayuela con la vida
como la primera vez.

lunes, 11 de febrero de 2008

14 de Febrero, Día de los enamorados.

Sí, sí, ya sé y no me lo repitan: es un día comercial. Pero me asombra que, incluso nosotras -las mujeres- que ganamos con la existencia de estos días repitamos el disco. Paso a expresar mis argumentos: qué tiene de malo una pequeña excusa que justifique que nuestros hombres (extrañas criaturas que a veces olvidan hasta nuestros cumpleaños) lleguen con un besito y un chocolate, o una flor...o siquiera un minúsculo saludito y un "te quiero" que sabe Dios cuánto les cuesta pronunciar cuando es cierto (y que tan fácilmente dicen cuando no lo es y de embaucar se trata).
Por eso me declaro a favor del día de los enamorados, cursi y todo, lo prefiero antes que el día del amor y la amistad, fecha que siempre me deja con la duda de no saber si el hombre con quien duermo quiere volverse mi amigo, o si el amigo al que le muestro mi cara sin maquillaje y sobre cuyo hombro varias veces dejé mis pestañina, ha decidido unilateralmente meterse en mi blusa (por ser delicada).
Por eso: ¡Viva el día de San Valentín!! Y Suerte amigas...!!!

domingo, 10 de febrero de 2008

Se acaba el domingo, me ataca la melancolía.

Comparto con ustedes dos fragmentos de "La risa del muerto" de Gustavo Arango Toro (Colombia, 1964).

"Y yo sentía que mi único deber era el de no dejar morir ese momento, darle aire, alimentarlo, responder a tus preguntas, agregar algo a tus apreciaciones, decir, obligar a la tarde a seguir, no permitir que terminara ese instante en que estábamos juntos.
Y en el fondo, al mismo tiempo, algo por mí pensaba que debía llenarme de esos instantes, que algún día tendría que bastarme con esos recuerdos..."

"He llegado a un estado en que lo único que tengo es lo que siento.
Pero también reconozco que podría dudar. Si te sentaras a mi lado y opinaras que me engaño, que no siento lo que digo que siento, que mi hastío me ha obligado a inventarme un sentimiento, dificilmente podría negarte la razón. Pero dándotela no me queda nada y sé muy bien lo que es nada. Entonces me vuelvo a preguntar cuánto daría. Cuánto daría, Lucrecia, por que que me amaras"

Todos necesitamos un besito de vez en cuando...


Casos se han visto...

"-No te alteres, no es lo que parece, te lo puedo explicar."

Sección de consultoría


Se ha notado gran interés en la puesta en práctica del manual, razón por la cual se considera oportuno inaugurar la sección de consultoría, sin costo, en razón de considerar la separación como un evento catastrófico, economicamente hablando...


En lo que respecta a la reglamentación que rige el reparto de mascotas y otros bienes más o menos humanos compartidos por los despidientes, queda absolutamente prohibido considerar la división de forma proporcional o porcentual. Tampoco resulta de buen gusto que se esgriman como herramientas de ataque, ni se someta al objeto de la disputa a acciones que impliquen sobornos de cualquier tipo. En ningún caso se permite, en el momento crítico de la división de bienes, regalos tales como huesos, collares, areneros, maquillajes, juegos electrónicos, dinero en efectivo o similares, habida cuenta de que las mascotas suelen estar en edades en las cuales son fácilmente inducidas a inclinarse favorablemente al viento que mejor les sople.


Esperamos haber sido suficientemente explícitos, caso contrario háganos llegar su duda específica y con gusto el equipo de consultoría trabajará en proporcionarle los elementos legales para solucionarla.


Con sentimientos de aprecio,
Equipo de apoyo a situaciones de quiebre.

viernes, 8 de febrero de 2008

Manual de la despedida



El adiós debe ser, en lo posible indoloro y discreto. Carente de llantos y mocos, que tienden a destruir la poca magia que pudiera haber quedado de lo que ya no es. Cortesía y amabilidad son obligadas. Evitar, en lo posible gritos y ademanes. Evítese también amenazar con asesinatos y suicidios a menos que vaya a pasar a la acción de manera inmediata. Se acepta esgrimir argumentos, siempre y cuando no menosprecien la honra femenina ni dejen entrever desempeño sexual ineficiente o alusiones innecesarias a tamaños.


Por sobre todas las cosas, trate que el adiós sea oportuno. Sólo es más humillante que una adíos solicitado uno solicitado y desoido.


Con todo, en este intercambio último, la buena educación exige devolver anillos, cartas y prendas de menor cuantía, quedando al juicio y la buena fe de los despidientes objetos de mayor valor comercial, tales como apartamentos, casas o automóviles.

Porque algunas historias deben terminar bien...

La mirada recorrió tu cuerpo como una pincelada de fuego. Bajaste los ojos, sonreíste y te tropezaste con un saludo torpe que te dio el tiempo necesario para recuperar el aliento. La ayuda con el bolso y el abrigo, repetida miles de veces en miles de personas se inauguró en ti. La noche ocultó sus estrellas tras un manto de nubes que más tarde se decidió por ser lluvia. Lo predecible, el roce casual y el escalofrío. En un segundo comprendiste que la muerte y la vida se resumen en el instante del primer beso. Su gesto te interrogó silencioso y prudente. Abriste los labios, aceptaste su aire y desapareció el mundo. Un sabor a tabaco te inundó el alma.
Y lo demás fue cálido y simple, como debe ser toda primera vez.

jueves, 7 de febrero de 2008

De Gabriela Abeal

De su libro: Cotidianos

Me propuse
usar todos los disfraces:
Bella Durmiente,
Cenicienta...
pero jamás me despertó tu beso,
ni soy la horma de tu zapato.
Y aunque insista
en cubrirme de rojo,
no me reconoces
como Caperucita.
Por eso
de aquí en más
te acosaré
como la loba.


Contra toda invidencia, la poesía.


No va más.
Pronto necesitarás buscarme en tu pasado.

Que la complicidad de una caricia imprudente
regrese sobre mis pasos al abandonarte.
Quiero dejarte solo e irme entera,
ilusión inútil:

los ríos se secan, pero no se devuelven.

martes, 5 de febrero de 2008

Pedro Pablo Pérez S. (Cuba, 1957)


RINCON INTERNO

Hay campanas que repican a distancia
de la iglesia enterrada en el olvido.
Hay luces parpadeantes
que se muestran en rincones,
y un amor extravíado en mi bolsillo.
Hay un nombre perdido entre la aurora,
y un sueño de insomnio mostrándose en mi cama.

DESPOJO MARINO

Si el mar llega a tu puerta
déjalo jugar con tus orillas.

Que lave el sudor oculto en tus pies.
Retoza con la espuma que recorre tu cuerpo
y entregate sin miedos a la profunda ola.

Sacude tu espacio de la sal repartida
y entierra en la arena el dolor del pasado

lunes, 4 de febrero de 2008

Otoño

Trataré de disimular lo mejor posible, la gente no creería las cosas imposibles que puedo hacer. Me resulta irónico pensar que se asustan de las películas de terror, donde la sangre ni siquiera hace el esfuerzo de disimular su procedencia vegetal. Creen, de manera espontánea y desprevenida, que hay tipejos que sobrevuelan edificios, que les salen colmillos, que adivinan el futuro. Pero serían implacables conmigo. No me perdonarían si les dijera que ayer fui brisa. Que me volví intangible y me colé entre tus secretos. Que mis manos de aire se extendieron por tu pecho hasta abrazarte. Acaso no te diste cuenta? Me miran con miedo, y eso que aún no les he contado. El único que no se asusta sos vos, porque a veces también te disfrazás, como ahora, cuando nadie creería que me sonreís desde el telón de fondo de mis ojos cerrados. Vos sí me entendés. Cuando tus manos me tocan, les crecen raíces que se hunden en mí buscando quien sabe qué paraíso húmedo.
Por eso me gusta verte vestido de anaranjado, porque te presiento estallando en miles de hojas que me llueven hasta dejarte desnudo, árbol de mi país en otoño. Nada puedes esconder entonces. Las cicatrices que amores pasados dejaron en tu tronco, se exhiben, ya sin pudores. Las ramas rotas, las que no alcanzaron a nacer, las que arrancaste...
Creo que no me perdonan que sea feliz contando tus hojas en lugar de los billetes en mi cartera. Dicen que estoy loca. Que un árbol no es suficiente abrigo, que sería mejor que los acompañara al almacén de turno donde la gente se mata por las ropas en promoción. No entiendo la lógica que le confiere más importancia a un anillo de diamantes que a un beso y eso, les otorga suficiente motivo como para haberme encerrado. Por eso cuando vienen a traerme los dulces, se los recibo sonriente y no te menciono, para que no sospechen que, apenas se me pase el efecto de los sedantes, volveré a ser brisa y te iré a buscar donde quiera que estés plantado.

De Jenny Wasiuk, poeta argentina

CONDENADA
a distancia perpetua
de tu boca
sin recurso ni amparo
me alego emoción violenta
y te beso
con algún poema
de vez en cuando.

HE COMETIDO AMOR
por vocación
y a tiempo.
Nada más serio y honesto
que reconocerme culpable
y permitir que me juzguen
por tamaña infracción.

domingo, 3 de febrero de 2008

Violeta Parra, Chile 1917-1967



El aporte de Violeta Parra al quehacer musical y artístico chileno se considera unánimemente de gran valor y trascendencia. Sus composiciones propias han sido elogiadas por críticos de todo el mundo, tanto por su compleja elaboración musical como por sus letras poéticas, ingeniosas y socialmente comprometidas. Sus canciones han sido versionadas por gran cantidad de artistas en Latinoamérica y el resto del mundo.


Entre sus canciones se destacan "Gracias a la Vida" y "Volver a los 17", además de otras canciones igualmente importantes y conocidas, como el "Rin del Angelito", "Pupila de Águila", "Cantores Que Reflexionan" y "El Albertío", famosas hasta el día de hoy. Se suicidó el 5 de febrero de 1967, a los 49 años de vida, dejando un legado de esfuerzo y sacrificio a Chile y el mundo.

Fragmento de Volver a los diecisiete, porque enamorarse es eso: Volver a los 17.

Volver a los diecisiete después de vivir un siglo

es como descifrar signos sin ser sabio competente,

volver a ser de repente tan frágil como un segundo,

volver a sentir profundo como un niño frente a Dios,

eso es lo que siento yo en este instante fecundo.

Se va enredando, enredando, como en el muro la hiedra,

y va brotando, brotando, como el musguito en la piedra.

(1964-1965)

Encontrá el video en: http://www.youtube.com/watch?v=uXruq6cDyQY

Nietzsche, Así hablaba Zaratustra.

Obligas a muchos a cambiar de parecer respecto de tí, por eso están furiosos contigo. Te acercaste a ellos y sin embargo pasaste de largo; esto no te lo perdonan.
Te elevas por encima de ellos. Pero a medida que subes, el ojo de la envidia te ve más pequeño. Y el odio más enconado se ceba en el que vuela.

Video de "No me creas"


viernes, 1 de febrero de 2008

Saldando una deuda.

Debía desde hace rato un merecido homenaje a las escaleras. Porque siempre han sido mis cómplices para sentirme más cerca del cielo o del infierno.
El espacio perfecto para tomar impulso y seguir subiendo, o bajando, porque para ambas cosas hay que tener coraje, sobre todo en esos momentos en que caer se muestra como una seductora opción.

La comprensión de nuestros servicios de salud.


La fuerza de un beso...


No me creas (Alberto Plaza)



No me creas
cuando digo que el cansancio está venciéndome
no creas.

Si por un momento dejo de nadar
en este río nada manso.

No me creas
cuando el mundo se derrumba ante mis ojos
y no aguanto.

No me creas cuando sientas que este frágil corazón
se ha vuelto de metal.

Dame un beso
cuando veas que la fuerza se me fue
y verás que me levanto
pues un beso tuyo
cura todo
cura todo.

Cuando el aire
cruza raro entre los árboles de mi alma
tú no creas.

Se podrán mover algunas hojas
pero siguen firmes las raíces.

Dame un beso
y alíviame el dolor de estar tan vivo
y verás que es pasajero
pues un beso tuyo
cura todo
cura todo.

Dame un beso
y aférrate conmigo al paso de los años
y abrígame que hay frío
el resto del camino
y solo un beso tuyo puede ser mi abrigo.