jueves, 24 de enero de 2008

Hilos


Desechó la paz de la madera
Por el infierno de la carne
Pinocho es un idiota.
Siddartha


Como todas las noches, a las 6, se abre el telón y me recibe un puñadito de ojos brillantes y asombrados que indagan más allá de mis vestidos. Sonrío para mis adentros mientras, obediente a los hilos que me sustentan, hago una venia que agradece los aplausos casi por adelantado. Comienza la función. Disimuladamente te miro, escondido allá arriba, concentrado en guiarme y asegurándote que me desempeñe en el escenario mejor que ayer, mejor que nunca.
Te sonrío pero, absorto en el movimiento rápido de tus dedos, no te has dado cuenta. Mi sonrisa y mi beso se pierden en la oscuridad donde te escondes. Los niños no deben verte, ni siquiera deben imaginar tu presencia.
Salto, bailo, camino coqueta y hasta me obligas a besar a ese otro tipo insípido y falto de emoción. Soy capaz de hacer cualquier cosa que tu quieras con tal de estar contigo.
A la noche, después de la presentación, reducirás la distancia que nos separa, me alzarás del suelo, rodearás mi cintura y casi puedo presentir el abrazo. Nunca me has besado, pero tu mirada cálida enciende mi deseo. Sé que me amas desde la noche aquella cuando, en medio de unos tragos, dijiste que yo era la mujer ideal. Aún recuerdo el dolor que me provocó la risa de tus amigos y el murmullo entre dientes: “Sí, muda”. Acaba la obra. Otra discreta venia agradece los aplausos. Sigues sin mirarme. Un día de estos remontaré los hilos y correré a abrazarte. Sólo me falta conseguir la cita con el genio de la función de las 8 para que me cumpla el deseo: dejar de ser de madera. Al fin y al cabo, si Pinocho pudo...por qué yo no?

4 comentarios:

Adriana Stein dijo...

hola alicia, tu marioneta me tocó el alma, yo también quiero dejar de ser de madera...¿de dónde sacaste mi poema? te sigo leyendo, un beso,
adriana

Alicia dijo...

Hola Adriana, la saqué de tu página, ya no recuerdo como dí con ella, y es tan hermoso que quise que mis amigos también te conocieran. Hasta siempre, Ali.

Latrodectus Sapiens dijo...

No se si entendi bien, pero me gusto poco la referencia a pinocho al final, como que le quitaba fuerza al resto del texto (cuestion de gustos), sin embargo el texto es buenisimo. felicitaciones.

Alicia dijo...

Gracias Kenneth, lo tendré en cuenta, creo que puedes estar en lo cierto, dejame pensarlo. Ali