De su libro: CotidianosMe propuse
usar todos los disfraces:
Bella Durmiente,
Cenicienta...
pero jamás me despertó tu beso,
ni soy la horma de tu zapato.
Y aunque insista
en cubrirme de rojo,
no me reconoces
como Caperucita.
Por eso
de aquí en más
te acosaré
como la loba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario